¿Que ya sabés moza?
El era sólo un hombre parado en una
esquina.
Era eso sólo.
Porque él, siempre estuvo dudando en la encrucijada.
Vivió siempre dudando. Signo de ilustrado imposible de seducir por la apariencia.
Pero sus bellas palabras combinadas, reflejaban sólo el amor al ser humano.
Nunca que yo sepa, guió el odio a su inteligencia.
Dibujó con su teclado aquello que no pudo hacer con el pincel.
Un mundo de ensoñación tan superior, que cuando leías, creías que su mano había sido guiada
... (ver texto completo)