No se me olvidará la "conversación" que vi una tarde al salir del bar de Gumer entre dos del pueblo. Uno de ellos estaba terminando de asentar el culo en las escaleras de la salida del bar y el otro ya llevaba un ratito echando un cigarro.
El que ya estaba allí desde hacía un rato miró al recién llegado y, en clara actitud de preguntar, dirigió el mentón hacia él y abrió la boca.
La contestación del recién llegado fue apoteósica:
-"Nada, cuando empieza chuculu, chuculu..."
¿En qué quedaron aquellas sentadas en la ermita, en la escalerilla o en "la moncloa" en las que no era necesario decirse ni una palabra para entenderse entre todos?
Es que se dice bien la cantidad de programas que nos obligan a estar constantemente embelesaos y dándole a las teclas mientras la persona que tenemos delante tiene que estar mirando pa' las musarañas, esperando que terminemos de guasapear o de mandarnos la chorrada de rigor.
¿Por qué insisten tanto en que invitemos a amigos o les sigamos en el "Flipor" o en el "Google+" o chorradas parecidas, si yo lo que quiero es tomarme un vinito con ellos?
Nunca pude soportar los gruñidos del pobre cerdo. Me alejaba todo lo que podía para no oirlo, pero nunca era suficiente.
Pues a mi me pasaba lo mismo, y lo que no soportaba ni bien ni mal era la visión del agua sanguinolenta de lavar carne corriendo como regatos por las calles. Yo desaparecía de casa el día de la matanza, desde bien pequeña y no probé nada que tuviera que ver con el cerdoc (bueno, el jamón y los cueros, si) hasta los 12 años.! Lo que me perdí!
Para que lueho digan que nuestro pueblo es feo.
Ésta fué en Abril. Ahora no está nevado pero el frío es parecido.
Son casi las 12, y hay unos 5º.
Buenos días! "En diciembre, como el tres, todo el mes"
Pues entonces nos espera un diciembre frío de carallo.
Sería el instinto de supervivencia.
Pero, oye, nunca tuve ningún remordimiento a la hora de comer un torresnillo o lo que fuere.
... y mientras tanto, en alguna lejana pocilga, algún pobre cebón se prepara para convertirse, no sin gruñir hasta la hartura, en una hermosa colección de estalagtitas adornado el techo del sobrao. No estés triste, criatura, pocos seres vivos dan tanto alivio y tanto gusto como tú.
Nunca pude soportar los gruñidos del pobre cerdo. Me alejaba todo lo que podía para no oirlo, pero nunca era suficiente.
Hoy 3 de diciembre, nos vamos a celebrar el cumpleaños de una amiga a su pueblo, al amor de la lumbre. Es lo que tiene la jubilación, que puedes ir a cualquier sitio, lo mismo dá que sea lunes, que martes que miércoles.......
Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer;
yo me siento arrastrado por tus ojos,
pero adónde me arrastran no lo sé. Gustavo Adolfo Bécquer.
K spanto sol i asn x esos fatuos spiritus
Los fuegos fatuos para la literatura, en Ensayo para la ceguera, Saramago hace pasar un mal rato a la protagonista, cúando esta va a revisar un sótano. Aparecen también en El señor de los anillos y supongo que en muchas obras más.