La conmemoración religiosa del día de hoy de Jesús entrando el Jerusalén, aclamado y sobre un asno, es un pasaje evangélico entrañable sobre todo por la presencia del animal, que no se inmuta por los gritos que oye a su alrededor.
A mí, este animal bíblico, me trae a la memoria, otro de su raza que conocimos las
Navidades pasadas en este
foro, mediante un cuento, y también por medio de su dueña, pues es un burrito real y se llama Farolo. Aunque lo hayan alejado de
El Piñero estará perfectamente
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