Se dice, que ayer o antes de ayer en un remanso de las aguas del Montoya cerca del puente sito en el lugar dónde termina el camino de los Lagares y comienza el camino de la Cantera, un paseante vio nadar un bicho de mal aspecto con cabeza patas y cola. Sin dar muchas explicaciones se lo contó haciendo hincapié de lo feo que era, a una señora que estaba dónde se hallaban los pilones del Barrero, dicha señora subió por la calle la Flor y por encima de la travesía del Plantío se encontró con un señor ... (ver texto completo)