En un cruce de caminos se encuentran dos perros vagabundos. Uno de ellos, de pelo rojizo y orejas puntiagudas, que las movía hacia el lado donde dirigía la mirada. El otro, de color marrón oscuro, tenía sus orejas caídas como sin vida.
— ¿Hacia dónde caminas? —preguntó uno de ellos.
—Pues a ninguna parte. ¿Y tú, adónde te diriges?
—No tengo destino, nadie me espera en parte alguna.
—Hagamos el camino juntos —propuso uno.
—De acuerdo —contestó el otro can.
Según caminaban, de vez en cuando uno ... (ver texto completo)
— ¿Hacia dónde caminas? —preguntó uno de ellos.
—Pues a ninguna parte. ¿Y tú, adónde te diriges?
—No tengo destino, nadie me espera en parte alguna.
—Hagamos el camino juntos —propuso uno.
—De acuerdo —contestó el otro can.
Según caminaban, de vez en cuando uno ... (ver texto completo)