No se me olvidará la "conversación" que vi una tarde al salir del
bar de Gumer entre dos del
pueblo. Uno de ellos estaba terminando de asentar el culo en las
escaleras de la salida del bar y el otro ya llevaba un ratito echando un cigarro.
El que ya estaba allí desde hacía un rato miró al recién llegado y, en clara actitud de preguntar, dirigió el mentón hacia él y abrió la boca.
La contestación del recién llegado fue apoteósica:
-"Nada, cuando empieza chuculu, chuculu..."