Pues vaya, especializarse en cuidador de la moral ajena, para luego perderlo todo, por la lencería femenina. Diría Chiquito de la Cazada, ¡Norrr, pecadorrrr! Un mal pensado como yo diria. Se llevo a una de sus ovejas a una carrasquera. Pero hombre, como no le pidió consejo sobre anticonceptivo, a sus amigos los medicos. Mucho saber de sectas y poco de andar por alcobas. Supongo que todo feligrés que se confesara con él, cuando ya estaba pecando contra el sexto mandamiento tendrá que volver a confesarse ... (ver texto completo)