Serian entre las cinco y las seis de la tarde. Dice mi padre,! Hay que ir a buscar las vacas que andarán por el Pradoval! Era una suposición después de 20 días sueltas por esas sierras, sin pensarlo digo; ya voy yo. Agarro un palo como buen pastor, y ya estaban león y mora esperan en la salida sin decirles nada. Nos ponemos en marcha, a veces ellos delante, a veces yo detrás hasta la Portilla, que hay un cruce de tres caminos, allí miro para tras y ahí estaban león y mora y los tres cogemos el mismo ... (ver texto completo)
Pablo, no dejes nunca un relato a medias que a algunos no nos gusta quedarnos con la intriga. Si estoy yo en esa situacion seguro que ssi me cago en los pantalones o en lo que llevara puesto... Debe quedarse uno en esas siotuaciones esperando lo peor, suerte que el lobo se fue para otro lado. Nunca he tenido el gusto o el disgusto de ver a un lobo vivo tan cerca. Recuerdo los lobos muertos que traian alguna vez por el pueblo y ya me daban miedo así....