El albergue de los peregrinos está un poco dejado de la mano de Dios, pero de cualquier forma, ni que esté dejado, ni que esté como los chorros de oro, no es justo, es posible que hasta ilegal, que los trabajos del Ayuntamiento no sean rotativos y se asignen de por vida a personas amigas, aunque en el presente caso sean amigas fulecras de la Autoridad Municipal, aunque ésta crea otra cosa. Parece ser que no sabe distinguir a los amigos y a los enemigos, es capaz de favorecer a un enemigo a costa ... (ver texto completo)