Un año más cuando comienza a rayar el sol por Valdeáguila, el repique de campanas hace que se lance en vuelo la cigüeña. En pocos días partirán hacia tierras lejanas. Con un brillo especial el sol, saluda a la silueta de las edificaciones de El Piñero. También a los madrugadores que hacen teñir las campanas anunciando la celebración de la festividad de Santa María Magdalena. Ya en lo alto el sol, y la cigüeña en su nido. Serán testigos de la procesión en honor a la patrona. Al dar la vuelta a la ... (ver texto completo)