El silencio de la noche es propicio par que las aves nocturnas desde su punto de atalaya descubran sus presas.
Un autillo, que tuviera el privilegio de nacer en el hueco del tronco de un almendro, al lado de el camino que deja de ser calle, para cruzar la arroyo los cantos.
Tomo como punto de observación el árbol que plantaran los quintos, cumpliendo la tradición milenaria.
Desde la copa del Mayo podía descubrir los ratoncillos que en la noche se aventuraban a salir de entre las pajas del campo ... (ver texto completo)
Un autillo, que tuviera el privilegio de nacer en el hueco del tronco de un almendro, al lado de el camino que deja de ser calle, para cruzar la arroyo los cantos.
Tomo como punto de observación el árbol que plantaran los quintos, cumpliendo la tradición milenaria.
Desde la copa del Mayo podía descubrir los ratoncillos que en la noche se aventuraban a salir de entre las pajas del campo ... (ver texto completo)