La luna, en cuarto creciente comenzaba a bañar con su luz la noche, un zorro sentado en el teso de la Cantera disfrutaba de aquella estampa.
La silueta de la espadaña de la Iglesia sobre salía de las demás edificaciones del pueblo, el raposo se relamió al recordar aquellas historias que le contaran sus abuelos, que dando una vuelta en las cercanías de las casas siempre se podían encontrar alguna gallina despistada que picoteando aquí y allá se alejo de su corral y al llegar la noche tenia que buscar ... (ver texto completo)
La silueta de la espadaña de la Iglesia sobre salía de las demás edificaciones del pueblo, el raposo se relamió al recordar aquellas historias que le contaran sus abuelos, que dando una vuelta en las cercanías de las casas siempre se podían encontrar alguna gallina despistada que picoteando aquí y allá se alejo de su corral y al llegar la noche tenia que buscar ... (ver texto completo)