Es una fecha que reúne tanta gente o más que la fiesta del pueblo
Me encantó veros por allí el día de los santos.
A los buenos días.
Ya se pasó otro fin de semana por el pueblo. Es que sin trabajar se pasa el tiempo volando.
Buenos días, madrileña, no te veía. Andaba con prisa por escribir y por acercar a mi señora al trabajo, que entra media hora más tarde que yo, y no me daba cuenta de que estabas ahí.
Al día siguiente, su cumpleaños, pinchos, comida y cena, los tres, fuera de régimen. Total, ¡dos kilos!
Lo mejor de la noche... cuando sales. Marcho a la camica, que esta gente querrá acostarse.
Diría "antes de que me repitan a mí estos torresnillos, les repito yo a ellos y verás como así voy más listo a la cama".
Este dato me lo dio tomándose el vermout del domingo (supongo que le arrimaría algún pinchito pa' que entrara mejor). Y así, claro, no es de extrañar porque para no llegar a ese vermout en ayunas se había metido (delante de mi). Dos platos de alubias, una buena ración de pollo de corral y alguna carrillera. Dos o tres cubatas que, la sed no sé si se la sofocarían, pero, con el hambre que le dieron, se apretó tres o cuatro torresnillos antes de ir a la cama y en paz.
Felicitaciones a todos los atléticos, en especial a ti Madrileña.
Muchas gracias! Ahí está el Atlético, aguantando el pulso y de que manera.
Buenos días! Ir metiendo piedras en los bolsillos, menudo airon toda la noche.
Y me he puesto yo delante por dar más énfasis al dato siguiente: Miguel, por lo visto, ha puesto dos kilos más.
Datos que lo corroboran: yo, ayer domingo, pesaba 900 gr. más que el domingo anterior.
Llevo dos días oyendo "ves, dos meses matándote p'adelgazar y, en una noche, hemos puesto to' lo que habíamos perdido".
Se comprueba, una vez más, dónde coño reside la salud: en las buenas cenas.
Adiós a Los Santos, vengan p'acá esas Navidades.