Se acabó el veraneo en los
pueblos, vuelve el silencio, las
calles vacías sin el bullicio de los más pequeños, las
fiestas llegaron a su fin, las tertulias del
bar bajan de intensidad, poca gente en la
plaza, los
puentes y en el
hospital, poco a poco nos preparamos para el
invierno, algún
puente pondrá una nota de
color en el
pueblo de nuestra añorada
juventud.
Los de siempre seguirán caminando por las calles y
campos de
Villacarralon a la espera de un nuevo
verano para que vuelvan nuestros familiares
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