CUANDO LOS NOVILLOS ERAN A FINALES DE AGOSTO
Corrían tiempos tranquilos, sobre campos lasecanos, eran ciertos los disgustos de aquellos novillos bravos. Encierros a campo abierto, a veces con escapadas, los novillos daban viento de unas gozosas jornadas. Eran sueños de toreros, fueron vacas toreadas, con gestos aventureros se pasaban las jornadas. El vino siempre presente en los momentos más largos, no era sueño penitente el beber tragos amargos. Por la Calle El Pozo Bueno, los toros pasan de largo, ... (ver texto completo)
Corrían tiempos tranquilos, sobre campos lasecanos, eran ciertos los disgustos de aquellos novillos bravos. Encierros a campo abierto, a veces con escapadas, los novillos daban viento de unas gozosas jornadas. Eran sueños de toreros, fueron vacas toreadas, con gestos aventureros se pasaban las jornadas. El vino siempre presente en los momentos más largos, no era sueño penitente el beber tragos amargos. Por la Calle El Pozo Bueno, los toros pasan de largo, ... (ver texto completo)