Sobre este tema se pueden escribir muchos
mensajes, hasta libros diría yo.
Se trata de que cada uno, aporte en forma de
correo,
foto, o lo que sea, algún recuerdo entrañable de nuestro pequeño
pueblo, alguna
tradición,
juego, lugar de encuentro con otros lugareños, anécdotas en el
campo, en el
río, en la
Iglesia, en cualquier
rincón, etc. ¡Hay que animarse! Lo que más cuesta es ponerse, no os parece?
Por cierto, ayer me encontré con Ernesto, charlamos durante un buen rato de nuestra
familia, del
... (ver texto completo)