Tita, Nena, Teresa, Carlos, Vaito. El de la izquieda, no recuerdo su nombre.
Aúnque
Adalia ya sólo sea un fantasma del pasado, siempre será la cuna de los que allí nacimos.
Hace unos días vi a la gente de mi
pueblo, a Chelo Gallego, que hacía más de cuarenta años que no veia y, a su hija, a la que no conocía. La saludé como que fuera su tia Loren. Es curioso, mantenemos en la mente a las personas, como si fuera ayer... En el fondo, el tiempo no existe, sólo es una apariencia repetitiva, para volver
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