ERAN TIEMPOS DE SILENCIO EN AQUEL VALLE PERDIDO.
El año 1948, aquel pueblo de tendencia atea, en el corazón de la Castilla profunda, se vio sacudido por un sonar de campanas, que día y noche alteraban la paz de sus gentes, más bien tranquilas y pensadoras, habían llegado unos hombres misioneros, que intentaban cambiar el pensamiento de aquellas buenas gentes, todo marchaba como pensaban, los visitantes, noche a noche durante varios días trataban de convencer a su gente, en la iglesia parroquial, ... (ver texto completo)
El año 1948, aquel pueblo de tendencia atea, en el corazón de la Castilla profunda, se vio sacudido por un sonar de campanas, que día y noche alteraban la paz de sus gentes, más bien tranquilas y pensadoras, habían llegado unos hombres misioneros, que intentaban cambiar el pensamiento de aquellas buenas gentes, todo marchaba como pensaban, los visitantes, noche a noche durante varios días trataban de convencer a su gente, en la iglesia parroquial, ... (ver texto completo)