SUBIR TRANQUILO A SAN ROQUE
Como final del camino sobre su cima soñada, es un lugar con buen signo de la vida evaporada. Cuando vuelan las cenizas en las mañanas tempranas, se ven las sendas plomizas de las tierras lasecanas. Esa cima tan querida, esa Ermita recordada, esa colina elegida donde las sombras descansan. Las penas se van volando en esas tierras labradas, esa colina clamando tiene sombras marginadas. San Roque tiene su mito entre vistas prodigiosas, de vez en cuando algún grito nos deja ... (ver texto completo)
Como final del camino sobre su cima soñada, es un lugar con buen signo de la vida evaporada. Cuando vuelan las cenizas en las mañanas tempranas, se ven las sendas plomizas de las tierras lasecanas. Esa cima tan querida, esa Ermita recordada, esa colina elegida donde las sombras descansan. Las penas se van volando en esas tierras labradas, esa colina clamando tiene sombras marginadas. San Roque tiene su mito entre vistas prodigiosas, de vez en cuando algún grito nos deja ... (ver texto completo)