TREINTA Y SEIS HUEBOS FRITOS DE GALLINAS
Eran fechas de primavera, y unos hombres fuertes estaban en el término municipal de La Seca, haciendo unos hoyos grandes, para poder poner unas vigas de cemento de la línea de la luz, de Medina del Campo a Valladolid. En aquellos días se hacían apuestas por la comida normal, pero ese día fue salirse de madre, y aquel hombre alto y fuerte, asumió su apuesta de comerse tres docenas de huevos de gallinas de corral, en una hora, con su pan y su vino verdejo, ... (ver texto completo)
Eran fechas de primavera, y unos hombres fuertes estaban en el término municipal de La Seca, haciendo unos hoyos grandes, para poder poner unas vigas de cemento de la línea de la luz, de Medina del Campo a Valladolid. En aquellos días se hacían apuestas por la comida normal, pero ese día fue salirse de madre, y aquel hombre alto y fuerte, asumió su apuesta de comerse tres docenas de huevos de gallinas de corral, en una hora, con su pan y su vino verdejo, ... (ver texto completo)