En
Alaejos sólo funcionan los
bares. Hay mucha gente de balde, desocupada, que podría dedicarse ha hacer cosas más constructivas y, así, tener la mente más ocupada y dejarse de bobadas. Pocos miran por el bien del
pueblo. Alaejos es así, tenemos lo que nos merecemos. Tristemente, el pueblo está a la deriva y se hunde. Otros
pueblos, como
Carpio o Villaverde, en teoría peores, se mueven más que nosotros y se resisten a desaparecer.