Bueno pues ya que estamos hablando del cura, sigamos, el día de la
procesión del
Corpus, el pobre Cecilio siguio el
camino que todos los años se sigue, pero el curilla este como odia que la gente esté en la
terraza de los
bares y no en la
iglesia, pues cambio el recorrido, el pobre cecilio con cara de asombro tuvo con su
santa paciencia darse la vuelta para ir amenizando la procesion, pero fue el único de todos los que asistimos que tuvo narices a desafiar al cura.
Aún queda tiempo para las
fiestas ... (ver texto completo)