Y va esta mañana y me dice un compañero de trabajo: "Oye, ¿el mapa ése de los clítoris lleva incorporado GPS?" Y lo he mandado a hacer puñetas, tal cual. Que ya está bien de cachondeo.
Y uno que ´últimamente tiene ciertas nostalgias se las quita con un poco de guasa -a ver qué vida- y sondea al personal del trabajo sobre el mapita de Bibiana and company. Y no veas el resultado: los compañeros, más bien indiferentes, pero la mayoría de las compañeras, para mi sorpresa, han tenido unos adjetivos, dirigidos a las autoras de tan genial idea cartográfica, más bien irreproducibles en este foro. Menos bonita, de todo, oye. Y no exagero. Bueno, una feminazi militante ha torcido un tanto ... (ver texto completo)