EL ENVIDIOSO SE MORDIA
Eran tiempos del invierno y el envidioso mordía, los puños de su camisa que más vieja se volvía. Tenía negras pasiones que con el hielo sentía, que eran grises soluciones en cualquiera noche fría. Envidioso de cultura buscando negros caminos, en su temida amargura solo logró desatinos. Envidioso de otros signos que la vida le negaba, eran penosos destinos que con el viento trazaba. La envidia le consumía por las tierras del Ucero, y en su pasión se moría por no ver el Río ... (ver texto completo)
Eran tiempos del invierno y el envidioso mordía, los puños de su camisa que más vieja se volvía. Tenía negras pasiones que con el hielo sentía, que eran grises soluciones en cualquiera noche fría. Envidioso de cultura buscando negros caminos, en su temida amargura solo logró desatinos. Envidioso de otros signos que la vida le negaba, eran penosos destinos que con el viento trazaba. La envidia le consumía por las tierras del Ucero, y en su pasión se moría por no ver el Río ... (ver texto completo)