Yo creo que sera la elvira que anda por los tejados buscando los gatos, claro que a lo mejo, es el teo disfrazado de papa noe, tengo mis dudas, un beso y agur
Para animar el "cotarro" dejo otro relato:) Más en traslasamapolas. blogspot. com o en valdenarros. hazblog. com Saludos a todos.

LA MANCHA NEGRA

Esa noche acabaría por fin su obra. Solo faltaba una pincelada de negro para que su autorretrato estuviera listo. Abrió el tubo de óleo, y una gota acuosa se escapó rauda de él. Extrañado, vio como cayó sobre el lienzo; exactamente en el dorso de la mano izquierda. No puedo evitar una mueca de fastidio. Intentó eliminarla con disolvente, pero fue ... (ver texto completo)
Soy consciente de que mi credibilidad en esta página no es muy alta, y sobre todo cuando mi primo el barraka trata de desprestigiarme delante de todos vosotros. (por cierto capullín tenías razón en lo de la votación de las fotos, hace días que he abierto una investigación y ya tengo los resultados. Bueno aunque esto no debería decírtelo a tí que eres un reputado detective). LO que decía que aunque no tengo muchos creyentes, ya dije que éste iba a ser el año de la verdad, y lo que os voy a contar ... (ver texto completo)
Bueno, como ahora nos ha dado por la música moderna, con el intento de mantener viva la página y con la mayor colaboración posible, propongo esta especie de adivinanza. Se publica la letra de una canción y hay que adivinar a que persona se puede referir entre las que conocemos y mantienen alguna relación con Blacos. Como no podía ser de otra manera yo empiezo con una del "maestro" Joaquín Sabina. No hay premio ni regalo, simplemente la recompensa de poner a trabajar las neuronas y no caer en el aburrimiento. ... (ver texto completo)
Recuerdo haber ido de ojeo con un amplio grupo de cazadores, en Blacos. Para eso había que madrugar mucho, preparar el almuerzo, buen calzado y abrigo. Una vez en el monte a los ojeadores nos situábamos estratégicamente como los expertos en cacería disponían, guardando mucho silencio. Cuando nos daban la orden teníamos que hacer, todos a la vez, mucho ruido. En ese momento era cuando los animales salian de sus escondites y aprovechaban para disparar. Especialmente recuerdo una merienda-cena hecha ... (ver texto completo)
Mira que estoy acostumbrada a tus poemas, pero estos lamentos de Soria, me ha dejado sin palabras. Bellísimos versos llenos de verdades, recuerdos y esperanza.

Un abrazo.
Dicen que pisar en Soria, es conocer el silencio, sentir la voz de la tierra sin notar ningún desprecio, divisar el horizonte con el frío de febrero, y mirar sin miedo el Norte, aunque nos ronde un gran hielo.
Los enebros son testigos del duro y penoso invierno, más sientes la voz del campo que vive pidiendo riego.
Soria, es fría y solitaria, es distinta y teme al fuego, sus caminos son historias, de las que dejan recuerdos.
Los caminos de la vida, son distintos, nunca serán paralelos.
Aunque ... (ver texto completo)
A mi primo está claro que le afecta el frio y no veas el frio que está haciendo por los pamplonas, ahora eso si, a mi primo, también se le acelara la verborrea que no veas, a mi primo cuando le heche la mano encima lo voy a grrrrrrrrch, pero mientras, para mi desahogo, diré que es un poco cabr..... un leproso y que me voy a cag..... en sus primas je je, bueno que os voy a contar a vosotros que no sepais ya. Pero no todo el nacido en Blacos tiene porque ser así, también hay gente maja, educada y con ... (ver texto completo)
Os dejo un trocito de relato. El resto lo podéis leer en mi blog: traslasamapolas. blogspot. com
Besos a todos.

ESE EXTRAÑO PRESENTIMIENTO

Los primeros recuerdos de esa casona danzan por mi memoria como chispas que lanza el fuego. Desde muy pequeño me había hipnotizado, quizá por la desnudez de sus paredes o por la altura de su artesonado de madera vieja y oscura, pero cada año que la veía, sentía a la vez una atracción imperiosa por estar allí y un temor profundo a que sucediesen hechos extraños. Quizás este miedo solo fuera creado, deseado y temido por la mente de un niño ansioso de peripecias.

Según contaba mi padre, mi abuela había fallecido cuando él solo contaba con once años, después de una larga enfermedad que la tuvo postrada en la cama durante bastante tiempo, el cual ocupaba rezando. Cuando murió, llevaba encima su rosario cuyo brillo había desaparecido hacía por lo menos una década.

Aquel verano, acababa de cumplir precisamente once años y sabía que iba a ser especial. Sentí como si una alarma interior me avisara del acontecimiento en ciernes que pronto acaecería.

Yo dormía en una alcoba enfrente del cuarto de mis padres y nunca me había importado; pero en esa noche, tenía una extraña inquietud y les dije que me dejaran dormir con ellos. Por supuesto mi madre se opuso, pues no entendía como podía tener miedo después de tantas veces como había usado el susodicho habitáculo.

Acababa de acostarme y mi desasosiego estaba a flor de piel. Repentinamente, noté como una respiración pausada. No sentía el soplo, solo el ruido. ¡Imposible!, sería mi absurda obsesión –pensé–. Contuve la mía y agudicé el oído. Seguía ahí, quizás más lenta todavía. No podía salir corriendo, ya que mis padres pensarían que todo era efecto de no querer dormir solo; así que di media vuelta e intenté ignorarla, ocupando mi mente con otros pensamientos mientras llegaba Morfeo. Nada, todas mis cavilaciones se esfumaban y los cinco sentidos volvían a estar pendientes de mi ofuscación. Ahora no solo notaba el sonido, sino también el hálito. Me levanté como un cohete y corriendo crucé el corredor; haciendo que mis padres encendieran la luz asustados. No dijeron nada, solo me miraron a la vez que se desacoplaron de su sitio para hacerme un hueco.

A la mañana siguiente ya pensando en lo absurdo de la situación, estaba deseando salir a jugar para contárselo a mis amigos; pero me contuve hasta la noche, porque normalmente en ese periodo del día era cuando nos juntábamos para contar historias de miedo. Para dar más emoción a los relatos, quedábamos en los muros del cementerio, y precisamente ahí relaté mi historia, presumiendo de su veracidad y mi coraje; pero modificando el final, ya que no quería quedar precisamente como un cobarde delante de mis compañeros. ... (ver texto completo)
soy david el hijo de jesus soy el mayor de todos los nietos
Pues gusto en saludarte David. Seguro que tu padre se acordará de mi, aunque no era de mi "quinta" como decían antes. Dales recuerdos y a ver si nos vemos por el pueblo cuando haga menos frío.
La verdad es que no había prometido nada, pero por si acaso, voy a deshacer el entuerto de los anónimos de una vez por todas. Ayer volví a estar con la pitonisa Aghata. Mi amigo el "zumbao" se acaba de comprar una casa en un pueblo de la montaña y está muy preocupado porque los vecinos dicen que por las noches se oyen ruidos muy extraños, se encienden y se apagan las luces, y de madrugada se oyen voces como de humanos recien llegado del más allá. La verdad es que el pasado fin de semana estuve allí ... (ver texto completo)
soy david el hijo de jesus soy el mayor de todos los nietos
FRÍO EN VALDENARROS
La mañana nos trae frío
en este mes de febrero,
a veces la aumenta el río
con la niebla de aguacero.

El viento viene azotando
entre las secas colinas,
y a su paso va dejando
heladas a las encinas. ... (ver texto completo)
¡Qué poema más bello Gregorio! Muchas gracias.

Todos esperamos con ilusión la primavera y la vuelta de sus gentes.
Un abrazo.
FRÍO EN VALDENARROS
La mañana nos trae frío
en este mes de febrero,
a veces la aumenta el río
con la niebla de aguacero.

El viento viene azotando
entre las secas colinas,
y a su paso va dejando
heladas a las encinas. ... (ver texto completo)
Por desgracia el Señor, ni me ha dado la gracia para contar chistes que tiene mi primo el Barraka, ni me ha llevado por los caminos de la música para competir con cantautores excelsos ni con letristas de alto estanding. Pero en mi modestia he de reconocer que fueron famosas allá por los ochenta, o antes, mis canciones con el Angelito en la plaza. Nunca fuimos más allá de una estrofa, pero bordábamos el "Viva España", de Manolo Escobar y "Mi Talismán", de los Diablos. Si alguien era capaz de escucharnos ... (ver texto completo)