Un
pueblo se puede describir por sus
paisajes, sus
calles, sus
monumentos, sus
colores, sus gentes. Por cierto en
Blacos se mezclan los verdes, azules, rojos y amarillos como en pocos sitios he visto. Se pueden enumerar sus
fiestas, sus
costumbres, sus recursos. Por cierto la subasta del
manto de La
Virgen el domingo de resurrección es impresionante, sobre todo por su belleza abandonada. Se puede definir a sus personajes reales e imaginarios, humanos o divinos. Por cierto, jamás he visto al Perico
... (ver texto completo)