Pues sí Manuel, comprendo tus fundados recelos; pero no encuentro otra alternativa: O diálogo o guerra. Yo me inclino por el diálogo, por supuesto con juego limpio. La guerra pocas veces soluciona los problemas, sobre todo cuando el enemigo está difuminado dentro de la sociedad. Si actuamos con generosidad, es posible que cambien la idea que tienen de occidente. Si continuamos con invasiones, imponiendo nuestro modelo, la espiral de violencia irá creciendo. Es lo que piensan los que promueven la ... (ver texto completo)