Una matanza da mucho trabajo y la mayor parte se la llevan las mujeres. Ellas han de lavar los menudos a las pocas horas. Las lavarán con agua pura y sin contaminación posible. Porque las tripas tienen que quedar limpias como lo chorros del oro para que las morcillas no tengan ningún sabor extraño y donde los chorizos puedan dormir, hasta curarse adecuadamente, sin bacterias perjudiciales. Antes habrán tenido que colgar en el granero las asaduras, para que les den los aires fríos y se resequen un ... (ver texto completo)
En mis tiempos, a media tarde venía algún empleado de ayuntamiento a pesar el cerdo pues había que pagar un canon por lo kilos obtenidos, logrados con tu trabajo y tus desvelos. Después según reglas establecidas por la práctica y las costumbres, se trocearía en partes diferenciadas unas de otras y se subiría todo a lugar seguro donde se comenzaría un proceso que acabaría, en poco tiempo, en jamones, lomos, chorizos, costillas…
Un abrazo.
Un abrazo.