La Emigración económica española a la, Europa Reconstruida, en la década de los 60, MEZQUETILLAS

<> Dos millones de emigrantes españoles, la mitad de ellos sin contrato de trabajo, sin oficio y sin papeles, el 80% analfabetos, solo conocían el idioma castellano. Pues bien, gracias a las divisas que estos emigrantes enviaban a sus familias se produjo el "milagro económico" en aquella España hambrienta de Franco, ellos fueron los artífices del milagro económico.

-. Dos millones de personas partieron, según los registros del Régimen, la mitad de ellos sin contrato de trabajo, y el 80 % analfabetos. Muchos no sabían dónde estaba en el mapa ese lugar llamado Alemania o Suecia; se desnudaron en público por primera vez en Hendaya para un examen médico en el que se sintieron “ganado, les miraban incluso los dientes”; los que tenían menos miedo incluso llegaron a protestar, aunque nadie les entendiese, cuando llegaron a su destino les pusieron un cartón con un número para repartirlos por las factorías. Los que lograron formarse y entrar en contacto con los sindicatos, aprovecharon la libertad para organizarse y mejorar sus condiciones a principios de los setenta.
-. “El tren de la memoria” recupera a través de imágenes de archivos, muchas no habían sido vistas desde aquellos años o nunca, el testimonio de aquellos emigrantes las condiciones, los sentimientos y la vida de una generación que lo dejó todo para que los suyos estuvieran mejor, que en muchos casos nunca contaron a su entorno la soledad, los sacrificios, las humillaciones, el frío y el tremendo esfuerzo físico que conllevaba aquellas condiciones de trabajo marcadas por la monotonía del trabajo en cadena y las horas extras acumuladas. Dos millones de personas que con sus divisas contribuyeron decisivamente a la recuperación económica de España, aquello se le llamó el milagro económico

-. La guerra civil de 1936-1939 dio origen al exilio republicano, incomparablemente más numeroso, que se repartió por Europa e Iberoamérica. Entre tanto, y tras la ralentización que había supuesto la crisis de 1929, los movimientos migratorios tradicionales no se habían detenido ni cambiado los destinos preferentes (Venezuela, y luego Uruguay, México, Cuba, Chile y Argentina...) hasta la salida de la autarquía y el plan de estabilización de 1959 (a principios de los 50 se crea el Instituto Español de Emigración), que significó el comienzo de una emigración masiva en dirección a la Europa reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial (más de un millón de personas, lo que representó el 70% de la emigración total en el periodo 1959-1973); simultáneamente al éxodo rural, del campo a la ciudad. Los destinos fueron sobre todo Francia, Alemania (Gastarbeiter), Suiza, Bélgica y el Reino Unido, entre otros. Con anterioridad sólo se había producido emigración a Europa con la llamada emigración golondrina (anual de ida y vuelta) cuyo destino era las explotaciones agrícolas de Francia (habitual entre 1830 y la Primera Guerra Mundial de 1914), y que vuelve a producirse en esos años, sobre todo para la vendimia.
(1950)