MEZQUETILLAS (Soria)

Gripe Española de 1918, el segundo brote fue más virulento y letal que el primero

<> Evitemos que la historia se repita. En el verano de 1918 la gente parece que se olvidó de la gripe, se desentendió de ella... y volvió de nuevo a propagarse con mayor virulencia y letalidad.

"La gripe española germinó en marzo de 1918 en Camp Funston, en Fort Riley, Kansas (EEUU), donde más de un centenar de soldados contrajeron la enfermedad. La Gran Guerra aún no había alcanzado su desenlace, y los movimientos masivos de tropas contribuyeron a impulsar la propagación de la enfermedad. Países como Francia, Inglaterra, España, Italia, Rusia o México comenzaron a diagnosticar los primeros casos en la antesala del verano, aunque el número de contagios fue bastante limitado, mucho más leve de lo que iba a llegar en los próximos meses.

Esa fue la que hoy se conoce como "primera ola" de una enfermedad que llegó oficialmente a España el 20 de mayo de 1918, cuando el diario El Sol informaba en sus páginas sobre la incidencia del extraño virus. Solo en la primera semana se contabilizaron unos 30.000 casos, que se elevarían a 250.000 para principios de junio, debido sobre todo a la celebración de verbenas y fiestas populares, como las de San Isidro en Madrid. A pesar de todo, la ciudadanía se tomó la enfermedad con indiferencia, dedicándole chascarrillos y canciones de la zarzuela. Y tal como había llegado, para finales de verano parecía haber desparecido.

Pero no fue así: la gripe española, que recibe su nombre por la transparencia de las autoridades de España en relación con el virus, rebrotó con fuerza al iniciarse el otoño. Y hubo dos focos principales, según explica el historiador José Luis Betrán en su obra Historia de las epidemias (La Esfera de los Libros): otra vez las fiestas patronales —en Becedas (Ávila), por ejemplo, se registraron 800 casos unos días después de las celebraciones, que los vecinos identificaron con un supuesto envenenamiento de la sangre del toro sacrificado en la lidia— y el relevo militar: uno de cada nueve soldados enfermó, y murió uno de cada treinta. Estos diseminaron el virus por todo el país.

"El rebrote gripal esta vez no fue sólo en las regiones del centro peninsular sino también en las del Levante, que habían permanecido indemnes durante la primavera", escribe el historiador. "Fue entre septiembre y noviembre cuando más muertes causó. El ferrocarril parece haber sido de nuevo la pieza clave en su entrada desde Francia, al traer de regreso a nuestro país al medio millón de españoles que habían ido a la vendimia francesa y los miles de portugueses repatriados al acabar la guerra". El inicio de esta segunda ola también se notó en la política, donde la tensión fue in crescendo. El ministro de Estado, Eduardo Dato, incluso recurrió a la censura para atenuar el estado de alarma.

El peor mes de todos fue octubre, cuando en España se registró el 45% de los fallecimientos —el cómputo oficial habla de unos 180.000, aunque otros estudios, como sucede con la pandemia del coronavirus, barajan una letalidad mucho mayor, con 260.000 muertos—. En este periodo hubo algunas ciudades en las que la influenza golpeó con especial fuerza, como Zamora, con una tasa de mortalidad del 10,10% por el 3,80% nacional. "El mal que se cierne sobre nosotros es consecuencia de nuestros pecados y falta de gratitud, y por eso ha caído sobre nosotros la venganza de la justicia eterna", declaró el obispo de la localidad buscando una justificación divina.

En Valencia, solo en octubre, se registraron casi 700 fallecimientos por la gripe española. En Barcelona se suspendieron todas las ceremonias religiosas y se cerraron los colegios. Además, las autoridades municipales montaron lavaderos portátiles y se repartió un litro de lejía a 4.000 familias pobres. La empresa de ataúdes, que ostentaba el monopolio de su producción, se vio desbordada tanto por el elevadísimo número de defunciones como por una huelga de los obreros. Fueron los militares los encargados de ayudar en la sepultura de los muertos. Las deficiencias tanto en material como en personal sanitario provocaron el colapso del sistema y la multiplicación de los cadáveres.

Pero no fue un caso exclusivo de España: la segunda ola arrancó en EEUU en septiembre de 1918 en otro campo de entrenamiento del Ejército, esta vez a las afueras de Boston. Esta arremetida fue devastadora y llegó a su punto máximo en el mes de octubre: en sus 31 días se contabilizaron más de 100.000 muertos. En algunas ciudades como Pittsburgh, la mortalidad se disparó al levantar las medidas de confinamiento, como el cierre de las escuelas o la prohibición de las reuniones públicas, antes de que lo recomendasen las autoridades del país.

A partir de noviembre, la intensidad de la pandemia empezó a remitir. Aún así, todavía se registraría una tercera oleada de casos a principios de 1919, sobre todo en febrero y marzo. Su incidencia fue mucho menor, quizá también porque buena parte de la población había desarrollado anticuerpos para combatirla. ¿Pasará lo mismo con el coronavirus? ¿Volverá a atacar con fuerza después del verano? Al menos, destripando la Historia, se nos presentan evidentes paralelismos para actuar antes de que sea demasiado tarde."

"Imagína, por un momento, que hubieras nacido en el año 1900".
-. Cuando tienes 14 años comienza la Primera Guerra Mundial y termina, cuando tienes 18, con un saldo de 22 millones de muertos.
-. Poco después aparece una pandemia mundial, la Gripe Española, matando a 50 millones de personas, y tú estás vivo y con 20 años.
-. Cuando tienes 29 años sobrevives a la crisis económica mundial que comenzó con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York, ocasionando inflación, desempleo y hambruna.
-. Cuando tienes 33 años los Nazis llegan al poder.
-. Cuando tienes 39 años comienza la Segunda Guerra Mundial y termina, cuando tienes 45 años, con un saldo de 60 millones de muertos. En el Holocausto mueren 6 millones de judios.
-. Cuando tienes 52 años comienza la guerra de Corea.
-. Cuando tienes 64 años comienza la guerra de Vietnam y termina cuando tienes 75 años.
-. Un niño que nace en 1985 piensa que sus abuelos no tienen la menor idea de lo difícil que es la vida, pero resulta que ellos han sobrevivido a varias guerras y catástrofes.
-. Hoy nos encontramos con todas las comodidades en un mundo nuevo, en medio de una nueva pandemia.
-. La gente se queja por que durante varias semanas se deben quedar confinados en sus casas, tienen electricidad, celular, comida, agua caliente y un techo seguro sobre sus cabezas. Nada de eso existía en otros tiempos. Pero la humanidad sobrevivió esas circunstancias y nunca perdieron su alegría de vivir.
-. Hoy nos quejamos porque tenemos que usar tapabocas, "la mascarilla" para entrar en los supermercados.
<> Un pequeño cambio en nuestra perspectiva puede obrar milagros. Vamos a agradecer que estamos vivos y vamos a hacer todo lo necesario para protegernos y ayudarnos mutuamente, si afrontemos esta situación con empatía y solidaridad saldremos reforzados de ella.
(Octubre de 1918)
Hola Pedro! Si estoy bien. Gracias! Yo también te deseo un feliz verano!
Gracias amiga, espero te encuentres bien.
Saludos y buen verano.

Hola Pedro! Bravo por tu comentario. Y lleno de razón! Espero todo bien. Saludos.
Felicidades por tus fotos y comentarios

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