¡NO TE LA SIGAS JUGANDO ¡
Cuantas veces escuchamos, “no te la sigas jugando”, y las penas ocultamos mientras vas acelerando. Conductores sin conciencia que siempre van derrapando, no quieren saber de ciencia y sueñan vivir volando. El destino nunca avisa, ni comenta su pasado, la muerte llega deprisa en cualquier lugar rodado. La Guadaña de la muerte tiene su rincón privado, no le pidas a la suerte que tu mundo es anhelado. El volante de testigo tiene sus ojos cerrados, aquí no sirve el amigo de ... (ver texto completo)
Cuantas veces escuchamos, “no te la sigas jugando”, y las penas ocultamos mientras vas acelerando. Conductores sin conciencia que siempre van derrapando, no quieren saber de ciencia y sueñan vivir volando. El destino nunca avisa, ni comenta su pasado, la muerte llega deprisa en cualquier lugar rodado. La Guadaña de la muerte tiene su rincón privado, no le pidas a la suerte que tu mundo es anhelado. El volante de testigo tiene sus ojos cerrados, aquí no sirve el amigo de ... (ver texto completo)