La polémica renació porque el juez de familia de Sevilla Francisco Serrano dijo que las denuncias falsas "han provocado un genocidio de hombres, ya que la retirada de la custodia de sus hijos lleva a muchos a suicidarse". "El mito rebrotó porque el argumento de los posmachistas de que el maltrato es cosa de cuatro borrachos y cuatro inmigrantes y no se basa en la desigualdad de sexos se les viene abajo cuando ven que la ley sí que sirve", afirma el delegado del Gobierno contra la violencia sexista. ... (ver texto completo)
Hola María Pilar, por muchas opiniones de profesionales que se expongan, hay una verdad irrufutable: Una mujer llama a la policía diciendo que el hombre con el que convive le ha pegado, e inmediatamente los agentes se personan en el domicilio y detiene al presunto maltratador (sea cierta o sea falsa la denuncia). Este supuesto contraviene el Art. 11 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: "Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias a su defensa".
Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de Mari-Angeles, ya que las leyes tienen que garantizar la igualdad para todos. En este caso el hombre está a merced de que cualquier mujer meta en el calabozo al hombre con el que tiene una relación. Esto es injusto y antidemocrático, a pesar de estar aprobado en el Congreso de los Diputados.
Castíguese al maltratador con todo el peso de la ley; pero no se meta al calabozo a ningún inocente con esta "maldita ley". Comenté en la anterior intervención que conozco muy bien el asunto y hoy digo que conozco a un inocente que se ha visto en esa situación.
Un abrazo ... (ver texto completo)
Estoy totalmente de acuerdo con la opinión de Mari-Angeles, ya que las leyes tienen que garantizar la igualdad para todos. En este caso el hombre está a merced de que cualquier mujer meta en el calabozo al hombre con el que tiene una relación. Esto es injusto y antidemocrático, a pesar de estar aprobado en el Congreso de los Diputados.
Castíguese al maltratador con todo el peso de la ley; pero no se meta al calabozo a ningún inocente con esta "maldita ley". Comenté en la anterior intervención que conozco muy bien el asunto y hoy digo que conozco a un inocente que se ha visto en esa situación.
Un abrazo ... (ver texto completo)