Lleva razón mi anónimo comunicante en que es doloroso visitar en invierno, no sólo Deza, añado, sino la mayor parte de la tierra soriana. Los vaivenes de la historia han convertido una provincia, otrora pujante, en un páramo demográfico con índices de densidad de población que rozan las zonas desérticas del mundo. No podemos echarle toda la culpa al clima pues en la Europa central es más duro. Aquí todo se ha ido a la periferia y a Madrid donde, mientras tanto, se quejan del tiempo que pierden en ... (ver texto completo)