En el otoño de la vida llegas de nuevo estación calma, de frutos sazonados, larga y tranquila, nostálgica y generosa, síntesis de un año, otro más que acumulamos. Ocres colores en el campo y canas en nuestro pelo. Sosiego en el alma cansina, de ilusiones que marchan, como marcha la vida resignada en los jóvenes que dejaron de ser; pero que se resisten a claudicar, en una vida en ocasiones repetitiva, en ocasiones ilusionante, donde el amor nos mantiene vivos; como el crisantemo lozano, como el ciprés ... (ver texto completo)