En alguna ocasión he coincidido con otros paisanos acerca del recuerdo de los aromas y sabores que disfrutábamos de niños en el pueblo y que, al recordarlos, nos hace volver a vivirlos. También las imágenes, después de cuarenta años dormidas, despiertan de su letargo y nos hacen reconocer un árbol autóctono y bello ya casi olvidado. Cuando en Inglaterra o en las Highland he tropezado con el serval de cazadores- sorbus aucuparia-, siempre lo asocié con el azarollo por lo parecido de sus hojas; después ... (ver texto completo)