Otra de las tradiciones perdidas consistía en la crianza de un cerdo por las calles de Deza. Era alimentado por los propios dezanos, cuando el animal se colaba en sus casas. Este cerdo se rifaba entre los vecinos de Deza el domingo después del día de Reyes.
Antiguamente, los toros los dezanos los compraban por barrios y eran ellos mismos quienes picaban el toro que les correspondía en la plaza de toros.
En la Ermita de San Roque el Ayuntamiento contrataba a una familia (previa solicitud) durante ... (ver texto completo)
Antiguamente, los toros los dezanos los compraban por barrios y eran ellos mismos quienes picaban el toro que les correspondía en la plaza de toros.
En la Ermita de San Roque el Ayuntamiento contrataba a una familia (previa solicitud) durante ... (ver texto completo)