Volviendo de nuevo a mis relatos costumbristas que se refieren a mi niñez en Deza, hoy quiero dedicarlo a una historia verídica ocurrida hace muchos años, cuando el campo estaba plantado de viñas, de esas viñas que desaparecieron en beneficio del cereal y que ya hemos hecho mención en varias ocasiones:
Mi primo T era un genio, un hombre que siempre andaba discurriendo; y se ensimismaba en sus ideas porque su imaginación llegaba muchos más lejos de la de cualquier otro paisano. Mi primo T pertenecía ... (ver texto completo)
Mi primo T era un genio, un hombre que siempre andaba discurriendo; y se ensimismaba en sus ideas porque su imaginación llegaba muchos más lejos de la de cualquier otro paisano. Mi primo T pertenecía ... (ver texto completo)