Los numantinos le pegaban a la "celia" (no confundir con ninguna concubina) que era la bebida de los antiguos pobladores de la península Ibérica que se hacía con trigo puesto en infusión, de modo semejante a como se hacen la cerveza o la chicha. Entonces no había control de alcoholemia, como ahora, y los Retógenes & company no perdían los puntos del carné de montar a caballo. Pero el Escipión el Africano no quiso presentar batalla y cuando se acabó la celia, se acabó la rabia. ¡Malditos romanos! ... (ver texto completo)