Aquí, en este mismo lugar en el que hay un paqueño
jardín, hubo en tiempos pasados el
horno de arriba. Siempre estuvieron abiertos dos
hornos en
Deza: uno en a parte baja y otro en la parte alta del
pueblo. Ambos eran públicos y podías cocer el
pan en cualquiera de ellos. También había otro que era particular. La única diferencia es que el uno te pillaba mucho más lejos que el otro y tanto la masa como el pan ya
cocido y calentito , había que traerla y llevalo a
casa y eso pesaba lo suyo. Echale
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