También os diré que en la siega, en mis años juveniles se usaba la hoz que no es otra cosa que un trozo de ecero curvado y con estrías afiladas y con un mango para cogerlala y que al tirar, si tienes agarrado un manojo de mies pues la corta y se te queda el puñado en la mano. Lo dejas y vuelves a coger otro y así todo el día. Para no cortarte la mano que echaba la zarpa, se usaba otro aparato que se llamaba zoqueta. Era un trozo de madera hueco, con mucho ingenio en donde se metían los dedos que quedaban resguardados, permitiendo un movimiento de los mismos para coger buena arcada. También, algunos en vez de zoqueta usaban otras piezas que se llamaban dediles para proteger los dedos y que estorbaban menos; pero no eran tan seguros. Otro complemento era el manguito que protegía el brazo del contínuo roce de la mies, con la piel. Más cosas aún: Falta el zamarro, especie de delantar o peto que te salvaba los pantalones y la camisa del desgaste y de las suciedad. Suciedad que muchas veces era terrible, si el hongo se había instalado en la caña de la espiga pues se veía como si saliera humo cuando se segaba por el polvillo que soltaba al segar la mies. En este caso se decía que la mies se había "somayao". Falta todavía para completar la foto del segador, el sombrero, el pañuelo en la cintura para secarse el sudor y el botijo el las proximidades para apagar la sed momentáneamente.
Yo saco algunas conclusiónes de aquellos tiempos; pero sin respuestas: Nunca se decía que muriera nadie por un golpe de calor a pesar de estar todo el día al sol...¿Qué éramos más fuertes y curtidos que ahora? O era que teníamos menos grasas que en estos tiempos... O era...Un abrazo del abuelo.
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