Los noruegos dicen y cuentan a los turistas que pasaban a sus mujeres por este agujero. Lo hacían a la vuelta del pastoreo veraniego y trataban de saber si la moza había tenido relaciones con algún pastorcillo. De dar positivo no creo que pensaran que lo que traía en sus entrañas era una animalito, no humano; sino una vida ya humana que daría su fruto algunos meses más tarde. Tampoco pensarían que de aquella vida interior saliese ningún lobo de los muchos que merodeaban por el entorno, por haber ... (ver texto completo)