Vamos a seguir con historias de culebras. Quiero recoger varias leyendas y opiniones de todo el mundo, empezando por una que nos dice que en Silos (Burgos) recuerdan todavía a la infortunada Godina, quien sólo tras peregrinar allí logró expulsar a una gigantesca culebra, alojada en su estómago durante nueve meses tras quedarse un día dormida en el campo con la boca abierta. En Vizcaínos dicen que cuando va a llover las culebras se ponen a cantar. Y en Vivar aseguran que no existen, o que están como ... (ver texto completo)