Quienes visiten Zaragoza observarán, en la Plaza del Pilar, dos gigantesca estatuas amorfas junto a la fachada: una corresponde al Ángel Custodio de la ciudad y la otra precisamente a San Valero, patrono de la misma.
No hace mucho tiempo que me enteré en el centro donde acudo a mis clases de historia, del defecto de logopedía del Santo: era tartamudo. Teniendo en cuenta lo necesario del sentido de la palabra para convencer a los paganos en sus predicaciones, esto debió suponerle un tremendo trauma, ... (ver texto completo)
No hace mucho tiempo que me enteré en el centro donde acudo a mis clases de historia, del defecto de logopedía del Santo: era tartamudo. Teniendo en cuenta lo necesario del sentido de la palabra para convencer a los paganos en sus predicaciones, esto debió suponerle un tremendo trauma, ... (ver texto completo)