Esta imagen del Ecce Homo, no necesita vestidos porque el artista ya se los incluyó en el armónico cuerpo esculturado. Y precisamente el
pueblo, le tiene su particular devoción, con la advocación del "Desnudo". Eso lo dice todo. Las otras dos imágenes no son
esculturas completas por lo que sin ropajes no veríamos quizá, mas que unas manos y una cara, escepción hecha con el "Niño" que sostiene en su regazo, la
Virgen de la Soledad que es Jesús descendido de la
Cruz que es una imagen tallada.
En
... (ver texto completo)