Lo de Numancia fue una patraña urdida por la leyenda. Escipión nunca sitió Numancia pues ésta, al contrario que pasa con Teruel, no existió nunca. Sí en cambio un club, donde jugaron un tal Félix y un tal Manuel. Y fueron tales las gestas de los numantinos, los de fútbol, que entonces aprovecharon en Soria para inventarse un pasado glorioso y de eso, nada de nada. Fue todo un montaje. (Pío Moa, dixit.)