Mi abuelo que se llamaba Pedro González Lafuente, murió en este lugar y llevaron su cadaver, a enterrarlo en el
cementerio viejo de
Deza. Ahora sus restos mortales están en el nuevo. Yo que era un chico de siete u ocho años y recuerdo el cortejo fúnebre; pero no guardo en mi memoria como llevaron el féretro, todo el
camino, una hora y media, hasta el
pueblo. Los nietos pequeños no lo acompañamos en su último viaje. No creo que haya muerto nadie más en este lugar. Murió a los sesenta y cinco años
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