Siempre que hay discrepancia de pareceres, en cosas delicadas, he optado por no meter baza ni en un sentido ni en el otro porque sé que todo el mundo está en posesión de la verdad, de la suya expresamente. Y se también que muchas veces la razón, sin duda alguna, la tienen ambos. Todo es cuestión del punto de vista de cada cual. La verdad objetiva rarmente existe. También por experiencia conozco que nadie se apea de su caballo y por lo tanto hay que ser respetuoso con todos y no faltar pues eso agria ... (ver texto completo)