Se me ha corta, pero sigo, lo bonito de las
plazas de palos era cuando el
toro quitaba algun palo, (el toro o alguien del
pueblo), y se salía fuera del ruedo, por la parte externa, o bien cuando soltaban dos
vaquillas que unas entraba por el ruedo y la otra por fuera.
También quiero tener un recuerdo a LOS LUGUILLANO que llevaban unos
toros más finos que la lumbre, y un recuerdo a Juan-Carlos fallecido el año pasado.Animo
Antoine.