La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos. Cuando me prepara para hablar, paso dos tercios del tiempo pensando qué quiere escuchar la gente y un tercio lo que quiero decir yo.
Felicidades a las Carmenes con retraso. pero duro tanto la procesion que aun me duelen los pies.
Felicidades a las Carmenes con retraso. pero duro tanto la procesion que aun me duelen los pies.
Si bien es cierto que las alegrías son cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos.