Publicado en la revista SABARIA:
SáBADO SANTO: Llegadas las 12 de la mañana se volvía a escuchar el repicar de las campanas, su sonido anunciaba la resurrección de Cristo; en la misa de esta hora se procedía a bendecir el agua y el Cirio Pascual (el cual permanecía alumbrando hasta el día de Corpus).
Por ASUN MARTíN.
Publicado en la revista SABARIA:
VIERNES SANTO: En la mañana de este viernes tocaban las "matracas" (instrumento de madera que golpeándolas sustituían el sonido de las campanas) para acudir a misa, conocida como "misa de los oficios" en la cual se adoraba la cruz haciendo tres reverencias hasta llegar a la cruz para besarla, terminada la misma hasta las 22 horas de la noche la iglesia permanecía cerrada
Por ASUN MARTíN.
Publicado en la revista SABARIA:
JUEVES SANTO: En este día a las 12 de la mañana Jesucristo expiraba, las campanas aturdecían con su sonido de dolor; a lo largo de este día se hacía visita y oración al Santísimo, su cuerpo yacía en el altar mayor sobre su monumento de gran riqueza.
Al llegar la noche, llegaba también la procesión de Nuestro Cristo del Amparo (aun vigente en nuestros días), recorría alrededor del pueblo las calles llevado en brazos de todos sus fieles, iba custodiado por el sacerdote ... (ver texto completo)
Publicado en la revista SABARIA:
MIéRCOLES SANTO: Conocido como el día de las Tinieblas, la Iglesia estaba en la oscuridad, ni una sola luz de vela podía alumbrar. Algo hacía sentir que Jesús iba a morir.
Por ASUN MARTíN.
Publicado en la revista SABARIA:
DOMINGO DE RAMOS: Día de gran celebración, salía la primera procesión, su recorrido, alrededor de la Iglesia con ramos de laurel en las manos, al finalizar y volver a entrar en el templo (por aquel entonces de. Gerardo) debía de llamar tres veces a sus puertas, y así entrar cantando la Pasión de Cristo.
Por ASUN MARTíN.
Publicado en la revista SABARIA:
La semana santa en este nuestro pueblo comenzaba llegando el día MIéRCOLES DE CENIZA todo el pueblo se reunía en la Iglesia tras el trascurso de una misa; las mujeres recibían la ceniza en la frente y los hombres en la cabeza; a partir de ese día todos en sus hogares comían "de viernes" es decir cada Viernes de Pasión no se podía comer carne.
Por ASUN MARTíN.
PUblicado en la revista SABARIA:
Finalizando la fiesta y la recolección, ya no dejaban trabajar los domingos, y entonces ya había baile todos los de´´ias festivos.
LOs mozos además del baile seguíamos con lo rutinario de los partidos de pelota y merienda en las bodegas, y así todos los domingos y festivos del año poco más o menos.
Por GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
El día 4 de Agosto se celebraba Santo Domingo de Guzmán, solo se hacía un día de fiesta, había encierro, corrida de vacas y baile en la tarde y en la noche.
El encierro se hacía desde el monte del pueblo. Se traían unos días antes las vacas que se iban a torear, se echaban para el monte y el mismo día de la fiesta por la mañana iban los caballistas a buscarlas, las bajaban por el prado de la Vega, y cuando iban llegando al pueblo se le daba un espanto (a cargo de los mozos) las vacas se disgregaban ... (ver texto completo)
Publicado en la revista de SABARIA:
Se autorizaba a trabajar los domingos durante la recolección, exceptuendo el día de San Pedro, Santiago y Nuestra Señora de Agosto, que para entonces la mayoría habían terminado el verano.
Durante todo este tiempo no había baile ningún domingo, pues la gente tenía que trabajar mucho, no había la maquinaria que hay ahora, todo había que hacerlo a mano, como segar, atar, acarrear, trillar, limpiar y recoger el grano y meter la paja.
Por GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
Publicado en la revista SABARIA:
Cuando llegaba la fiesta de San Antonio, que eran dos días, habían buenos partidos de pelota, con gente de fuera, venían jugadores de Avedillo, de Fuentespreadas, Mayalde y los del Cubo, y se veían partidos extraordinarios.
Loa bailes eran en el prado de la estación de Ferrocarril, por la tarde y por la noche en el salón del trinquete, con los músicos de Corrales o MOrales que eran los que había más cercanos; sí a la fiesta de San Antonio venían los de Corrales ... (ver texto completo)
Publicado en la revista SABARIA:
El 30 de Abril había que poner el "Mayo" (costumbre tradicional de tiempo indefinido) que consistía como todos sabemos, en levantar una viga lo más alta posible, con una copa de pino arriba de la que se colgaban naranjas, muñecos, etc...
Se ponía en el centro de la plaza, y se quitaba el 31 de Mayo.
Por GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
Publicado en la revista SABARIA:
Después de la cuaresma hasta la fiesta de San Antonio, los festivos nos divertíamos jugando a la pelota a mano, que por entonces había mucha afición, o como dije antes, yendo a pasar un rato de merienda a las bodegas.
Por GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
Publicado en la revista SABARIA:
Después de los carnavales entraba la cuaresma, y ya no teníamos baile hasta el Domingo de Pascua.
Todos los domingos de cuaresma, teníamos paseo por el Viaducto y carretera hasta el oscurecer. Por la tarde solíamos ir a merendar a las bodegas, después íbamos de paseo, el que tenía novia con ella y el que no a lo que saltara.
POr GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
Publicado en la revista SABARIA:
Continuando con las fiestas, después de la de "QUINTOS", venían los carnavales, que no se hacía mucha fiesta porque estaban prohibidos los disfraces y las máscaras. El domingo de carnaval había baile por la tarde y por la noche hasta las doce o la una.
El martes de carnaval, se hacía la "corrida" (no todos los años), que consistía en unos con un borrico hacían de toros y otros de toreros un poco disfrazados.
Por GILDO HERNáNDEZ MATEOS.
Publicado en la revista de SABARIA "Los QUINTOS, el Día de Reyes":
Se iba de caza dos días antes por el monte y dehesas limítrofes, que siendo cosa de quintos siempre te dejaban cazar; se invitaba a los cazadores del pueblo (que entonces había muy pocos) les dábamos de comer de la merienda que llevaba cada quinto, y con la caza que se mataba, y lo que sacábamos de pedri, teníamos para hacer la comida y cena de un par de días que era lo que duraba la fiesta.
La víspera de Reyes después de la cena ... (ver texto completo)